Nos acabamos enrolando en un barco de 3 días 2 noches, que iba a visitar cada día dos partes distintas del arrecife y nos permitíahacer 10 buceos. Como alguno sabrá yo todavía con lo del buceo no me manejo, lo de bajar a 15 metros bajo el agua todavía me daba canguele, y encima sabiendo que ahí sí que hay tiburones pues no mejoraba mucho el panorama. Aplicando la frase que tantas veces nos ha sacado de dudas,..... ¿te hAs recorrido medio mundo (literalmente) y no vas a bucear en la gran barrera de coral???, pues al final había que probarlo aunque sólo fuera una vez.
Total, que en estado de canguele total nos subimos a nuestro crucerillo que se movía que daba g

usto. Ese día teníamos programados dos buceos por el día y uno por la noche, pero no nos dejaban empezar hasta después de la comida así que aprovechamos para hacer primero un poco de snorkel e ir conociendo el terreno. Ya sólo el snorkel allí es espectacular, porque al estar el coral tan lejos de la costa no está casi dañado, aunque se nota que ha sufrido el desgaste de la visita de turistas. Aun así, es espectacular, la cantidad de corales de todos los tipos y colores que uno se pueda imaginar están allí, con una cantidad de peces de todos los tamaños que pierdes la noción del tiempo. Además el agua estaba calentita, asi que uno se puede pasar allí horas sin enterarse.
El barco estaba genial, teníamos que ir todo el día descalzos y la tripulación que eran todos gente de nuestra edad eran súper majos. La comida además era de lo mejor que hemos comido estos últimos meses (a excepción de Lima), yo rebañaba el plato y teníamos barra libre de café y té. Luego las habitaciones estaban genial, con edredones de plumas y todo, y desde nuestro camarote se veía el mar, así que una gozada total. El barco era el Reef encounter, por si a alguien le interesa, a nosotros nos pareció de 10.


Durante la comida, yo ya hecha una bola de nervios pensando en el buceo, conocimos a Gil y Cintia, él italiano y ella argentina, que vivía en Singapur y que venía a pasar unas minivacaciones al crucero. Como los dos tenían bastante experiencia nos fuimos los 4 a por el primer buceo, y al final estuvimos juntos los 3 días. Yo me lo pasé en grande, sobre todo en el segundo buceo. Nos montamos casi todo el barco incluída la tripulación en una lancha que nos llevó a un sitio un poco alejado del barco, y desde allí el plan era ir buceando de vuelta al barco bordeando una pared de coral increíblemente bonita. A mí me pareció de película, todavía había bastante sol así que los colores del coral eran espectaculares y se veían nemos, conchas gigantes, cangrejos, peces amarillos, azules..... de todo. Lo "malo" vino cuando nos tocó hacer la inmersión nocturna.

Nos explicaron las medidas de seguridad, que por la noche son un poco distintas a las que tenemos de día, y hay que ir con linterna porque el mar está totalmente negro. Bueno, pues a mitad de explicación dice el guía en un inglés australiano que yo le entendía la mitad de lo que decía: si véis ojos verdes ¿qué es? pues tiburones, claro. Y si véis ojos rojos, ¿qué son?, son cangrejitos. Yo en ese momento ya no escuchaba, me había quedado con lo de los tiburones. Sigue el guía con la explicación: si véis un tiburón, lo que tenéis que hacer con la linterna es &&&Wehweuf3fu. Y nosotros cuatro: ¿qué?. Claro claro, porque si el tiburón ve la luz de la linterna lo que va a hacer es @@@jdb???***. Y yo: ¿pero qué ha dicho, qué ha dichoooo que va a hacer el tiburón?????!!!!!! por dios, que alguien me diga qué hay que hacer con la luz, ¿la apago o la enciendo????? Y los demás: no sé, yo tampoco le he entendido. Pues vamos buenos, pensé yo, a ver si se anima la gente a hacer este buceo y así cuantos más vayamos menos posibilidades de que le guste yo al tiburón. Total, que sigue el guía: y también va a haber un montón de peces bastante grandes que van a venir por todos los lados muy rápido a comer por encima de vosotros. Yo ya con el equipo puesto y pensando: ¿cómo me puedo escaquear yo de esta???

Bueno, pues con esas nos metimos de noche en el agua que estaba negra negra, y empezamos a quitarle aire al chaleco para empezar a bajar, y se me ocurre mirar hacia arriba y veo un tiburón, pppppppppppffffffffff pa qué me meto yo en estos tinglaos. No se veía nada, sólo a lo que apuntas con la linterna, y había unos bacalaos gigantes negros que venían por todos lados. Era lo que nos había dicho el guía, pero eran tan grandes que yo al principio pensaba que eran tiburones, y claro, había un montón y algunos pasaban cerca. Hasta que a mitad de buceo me di cuenta de que eran bacalaos, y lo que hacían era intentar comerse los peces que alumbrábamos con la linterna. Pero el tiburón que vi al principio lo vio también Gil, que conste. Luego ya duchados y con una cervecita, nos subimos a cubierta a ver las estrellas. Como el barco tenía luces se veían algunos peces alrededor cazando, incluyendo unos tiburones que iban por la superficie con la aleta por fuera y recorrían 10 metros en menos de un segundo, y medirían unos dos metros. Menos mal que no vimos eso al meternos en el agua porque yo me hubiera salido a pesar del bochorno.


El resto de los días hacíamos 4 buceos al día incluyendo el nocturno, pero la diferencia es que sí que vimos tiburones durante el día. Son white tip, o sea que tienen una mancha blanca en la aleta y algunos bastante grandecitos. Te quedas paralizado cuando los ves, pero al final nos hemos relajado bastante cuando nos hemos cruzado alguno porque no hacen nada. Pasan de los humanos. Las inmersiones las hemos siempre solos, íbamos los 4 sin guía, y te da libertad para ir por donde quieras y pararte para sacar fotos o lo que te apetezca. Nos hemos hecho ya unos expertos, hemos hecho 10 buceos y nos lo hemos pasado en grande.

La última noche hicimos el otro buceo nocturno y este ya fue otra cosa, nos pedimos que nos acompañara un guía y fue mucho más relajado. Además yoy a sabía lo que hacer con la linterna en caso de que venga un tiburón, que es enchufarte bien para que vea que eres grande y no se acerque. Asi que yo me pasé cada medio minuto enchufándome con la luz, por si acaso. Una de las cosas más espectaculares por la noche es que si apagas la linterna y agitas el agua muy fuerte, hay bichos minúsculos que son fosforescentes y brillan. Asi que ahí estás tú, rodeado de bacalaos gigantes y algún tiburón, en la negrura del mar y a 10 metros de la superficie, jugando con las lucecitas, una pasada.
Como véis, seguimos vivos y hemos sobrevivido a los tiburones australianos y al pánico al buceo, todo un triunfo de los Garriga-Rodríguez.
Eso es todo por hoy, esperamos que en Madrid todo vaya bien y que pronto os llegue el buen tiempo. Alguno estará contando los días para semana santa, nosotros estaremos en Thailandia así que si alguien se apunta ya sabe que nos tiene que traer algo de choricito y jamón.
Un besooooooooooooooooooooooo
Paula y Jaime
PD: Aquí van las fotos del camarote a petición de Bakugan (o sea, mi tía Cris que parece que se le ha cambiado el nombre jejejeje)
