Mostrando entradas con la etiqueta Vietnam. Mostrar todas las entradas
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Como nosotros somos más bien de playa que de montaña y seguimos llevando nuestras gafas de buceo en la mochila, hicimos una paradita en Nah Trang que es uno de los mejores sitios de Vietnam para hacer buceo y pegarse unos días al sol. Nah Trang por cierto sale al principio de la peli de Apocalypsis Now, porque allí se montó una base americana durante la guerra.


Ahora es una ciudad que vive del turismo y cada dos metros hay una agencia de buceo, así que dados los precios tan baratísimos que había por allí nos animamos pensando que erala última oportunidad de bucear durante del viaje y nos apuntamos a una excursión de dos buceos por barba. Yo al final me tuve que retirar a mitad porque últimamente estoy un poco pupas y me dolían los oído, así que me dediqué al snorkel, pero Jaimito se lo pasó como un enano y aprovechó para hacer mil fotos.


Sin habernos puesto muy morenos, porque en Nah Trang nos llovió toooooooooooodas las tardes, nos fuimos a la que iba a ser la última ciudad de Vietnam en nuestra ruta. La verdad que ya después de unas semanitas en Vietnam vamos cogiendo un poco el puntillo de las costumbres y la cultura del país. Aquí por ejemplo no se dice “no”, que sería “chai”, sino que se dice “mai chai”, o sea, “no sí”, que es una manera más educada de decir que no. También algo que debe ser muy normal en Asia, es que la gente te pregunta cualquier cosa sobre tu vida personal o sobre tu trabajo. No lo hacen por indiscreción, como pensaríamos en las culturas occidentales, sino que lo hacen por si acaso te pueden ayudar, por si saben de un trabajo en el que te podrían pagar mejor o una casa que te podría salir más barata. Pero el país está todavía por crecer, un sueldo medio en Saigón suelen ser 150 euros al mes, y en los pueblos del centro del país donde la gente se dedica a la agricultura normalmente tienen unos ingresos de 80 ó 100 euros como mucho. A pesar de los sueldos aquí la tasa de paro es del 2%, quizá también porque la población es muy joven. El 65% de la sociedad tiene menos de 30 años, por las calles se ve mucha gente joven pero casi ningún anciano.


En Saigón tienen el museo de la guerra, que tiene imágenes de la guerra e historias de gente muy duras. La guerra acabó dejando aquí más de 4 millones de muertos y muchísima gente afectada por los agentes químicos que se usaron para luchar o las minas antipersona que todavía quedan en el país y que a día de hoy, por increíble que parezca, siguen dejando víctimas de la guerra a pesar de que terminara hace más de 30 años. En el museo hay fotos de todo esto y la verdad que sales con los pelos de punta.

A sólo 50 km de Saigón están los túneles de Cuchi, que son los que utilizaron los del Viet Cong para esconderse de los americanos. Sólo en esta zona hay mñas de 200 km de túneles, que los excavaban a varios niveles de profundidad llegando incluso a los 15 metros bajo tierra. Durante 25 años vivieron en estos túneles más de 15.000 personas, es decir, dos generaciones que sólo salían a la superficie por la noche cuando era seguro. Bajo tierra tenían cocinas, almacenes, hospitales, camas…. su casa estaba bajo tierra, y no era nada fácil entrar porque el agujero estaba hecho para que entrara un vietnamita, no un americano. Pocas veces descubrieon las entradas de los túneles, pero además los americanos no cabían por los agujeros.

Este casi se queda atrancado…



Bueno family, esperamos que todo vaya bien por casa, os echamos mucho de menos que ya va siendo tiempo sin veros.

Un beso muy fuerte a todos!!!!!

Publicado por Jaime y Pau martes, 15 de junio de 2010 1 comentarios

Parece que ya casi todos habéis visto el vídeo de Hanoi J Alguno por ahí nos ha dicho que es que no se puede cruzar tan lento, que un poquito más de decisión, jajaja, si es que es muy fácil decirlo pero luego cuando hay que meterse entre las motos la cosa cambia!!!!! Bueno, pero como véis hemos sobrevivido a la marea de motos. Algunos mochileros nos han dicho que en Saigón es peor incluso, peooooor?????? Ya veremos J





Tras la vida ajetreada de Hanoi con sus millares de motos y la cantidad de comercios que hay por todas partes y a cualquier hora hicimos una paradita en Hué, que dicen que es la ciudad más bonita de Vietnam. Antiguamente era una ciudad imperial, en cuyo interior existía una ciudadela amurallada llena de jardines y lagos de nenúfares donde vivía el emperador y toda su corte; a día de hoy la ciudad es una parada obligatoria en la ruta de todos los mochileros y se ha reconstruído de nuevo tras haber sido una de las zonas más bombardeadas en la guerra.


En los alrededores de la ciudad se pueden visitar varias tumbas de los emperadores de la dinastía Nguyen, que son quienes empezaron a construir la ciudadela en el 1.800. Las tumbas son en realidad km y km de jardines y lagos de nenúfares donde la leyenda cuenta que el emperador cazaba dragones y tigres blancos, y donde sus cenizas descansan en un edificio rodeado por figuras de guardianes.


Hoi Anh no es tan místico, pero el pueblecito es precioso. Es la ciudad donde todo el mundo aprovecha para hacerse un traje a medida, porque hay más de 200 tiendas de sastres que te hacen incluso las zapatillas a medida, con el diseño que tú quieras. Cuando nos íbamos de la ciudad ya había alguno que otro que cargaba con la mochila de turno más dos o tres fundas de traje. Nosotros nos estamos reservando para la India, que fue lo que nos repetimos una y otra vez cada vez que pasábamos por una sastrería y nos tentaban. Una de las mejores partes del pueblo es el mercado, que la verdad a nosotros nos flipan porque siempre tienen ese ambientillo local que te pierdes si vas a los sitios turísticos de la ciudad. Es como el mercado de la boquería pero en versión vietnamita, porque están los puestos donde te venden carne, pescado….. y también están los puestecillos donde cocinan y te plantan un plato de noodles a cualquier hora del día. La mezcla de olores es importante, entre el durian (que es una fruta tamaño melón que de lo mal que huele no te dejan meterla en el metro ni en sitios cerrados porque te desmayas) y la salsa de pescado, que es como salsa de soja pero picante y que huele a pescado pasadito, uuuuuf, hay veces que pasamos por los sitios aguantando la respiración. Es lo que tienen los mercados, pero a pesar de los olores nos siguen encantando.

Ah, por cierto….. qué comemos:

Pues en Hue la verdad que nos hemos lanzado y hemos probado los rollitos típicos de la ciudad, que son como los rollitos de primavera pero el envoltorio es de papel de arroz y además nos lo teníamos que hacer nosotros mismos. El relleno era de verduras y luego había que echarle también una salsa de cacahuetes que no estaba mal…. A Jaime le encantó lo del papel de arroz, hasta se lo comía solo.


Os dejamos otro vídeo, que nos estamos aficionando.


Un beso a todoooooooooos!!!!!!


Publicado por Jaime y Pau lunes, 14 de junio de 2010 2 comentarios

Entramos en Vietnam, primera parada, Hanoi, qué emocióoooooon!!!!! Lo primero de lo que uno se da cuenta en la ciudad es que los peatones aquí pintan cero. La escala de prioridades en Hanoi es: primero los camiones y/o autobuses, luego los coches, luego las motos seguidas por las bicis, y por último las personas. De hecho las aceras están para aparcar las motos o los puestecillos móviles de comida, así que cada vez que volvíamos a casa llegábamos con la mierda hasta los tobillos de tanto ir por el arcén saltando charcos y bordeando basuras. Lo de cruzar aquí es de traca, para mí era como estar en el parque de atracciones, “venga vamos a cruzar otra vez”. Es una locura, hay dos millones de motos en la ciudad, van en dirección contraria, te pitan cuando vas a cruzar como buen peatón por el paso de cebra porque allí están pintados no sé para qué, y nadie respeta un semáforo. Al final, le pillamos el truco, se trata de ir despacio y siempre al mismo paso para que las motos prevean por dónde te pueden esquivar, y hay que mirar a todos lados porque más de una vez casi nos ha atropellado alguna bicicleta. Mira que hemos visto carteles de venta de Minsks por 200 eurillos, pero viendo cómo conduce aquí la gente y cómo son las carreteras lo hemos dejado para otra vez.




Recuperados del susto inicial con tanta moto y tanta bici, al final uno se acaba por relajar un poco y empieza a disfrutar de la ciudad. Quien venga aquí para una semanita o dos y quiera renovar el armario entero, yo diría que por 100 euros se puede llevar más de 20 polos Ralph Lauren, bolsos Gucci y mochilas varias. Todo copias, incluso los libros son fotocopias, así que nos hemos hecho con 4 guías de la Lonely que pesan como un muerto y todo por 20 euros!!!! Ayyyy, que me lo quitan de las maaaaaaaaaanos!!!!!

La ciudad, por lo de las motos, es un poco incómoda de andar, pero aun así las callejuelas tienen mucho encanto y hay algunos monumentos que merecen la pena visitar. Nos encantó el templo de un pilar y el templo de la literatura. El mausoleo donde está enterrado Ho Chi Min nos decepcionó un poco, porque es un edificio gigante pero no dejan visitarlo, aunque los jardines de alrededor son muy bonitos.

Por mi cumple, que ya me han caído los 28, nos fuimos a ver un teatrillo de marionetas que es bastante famoso en la ciudad y han hecho algún espectáculo en el extranjero. La verdad que estuvo muy bien y acabamos celebrando al final del día en un restaurante que tenía muy buena pinta y que se salía de los típicos arroces con pollo que nos comemos últimamente. La pena que el restaurante español lo descubrimos al día siguiente, jeje.



Aprovechando a que nos estaban haciendo el visado de India nos organizamos una excursión a Halong Bay. Es una bahía con casi 2.000 islotes que son rocas verticales emregiendo del agua, y pasamos allí una noche en un barquito súper chulo con otros mochileros.


Qué comemos:

Pues debo decir que la verdad que estamos últimamente tirando mucho a la comida occidental. Si encontramos un italiano somos los más felices de la tierra, y unas pizzas y una pasta nos sientan de lujo. Estamos un poco saturados ya de tanto noodle y tanto arroz, que te pones las botas pero es que a las dos horas te ruge el estómago que da gusto. De hecho acabamos descubriendo un par de restaurantes que nos vinieron de maravilla:

Un español, donde confundimos al camarero con Fernando Trueba (o sea que muy guapo muy guapo no era), y nos pedimos una tortilla de patata, unas bravas que las prepararon con una salsa alioli picante que nos encantó a pesar de que nos esperábamos una salsa roja, un pan tumaca, un paté casero que nos decepcionó pero yo me lo acabé zampando sin pan ni nada, y lo mejor de lo mejor (que ya sólo acordarme me entra el hambre) unas almejitas a la marinera… uuuuuuf qué buenas.

Y el otro restaurante se llamaba La Place, era medio vietnamita medio western y los espaguetti a la carbonara y una sopa minestrone que nos tomamos allí (muy italian), de lujo.

Qué nos estamos leyendo:

Yo ando con mis libros sobre los países, fotocopiados porque lo de las copias nos encanta. Me terminé ya el de Burmese Days de George Orwell que en algunos momentos fue un poco pestiño pero en general me pareció interesante, y ahora ando a mitad de un libro autobiográfico que se llama “Cuando el cielo y la tierra se cambiaron los lugares”, que cuenta la vida de una mujer que vivió la guerra de Vietnam cuando era pequeña y al final acabó en la lista negra de los del Vietcom. Muy interesante aunque llevo unos días que lo he dejado aparcado porque llevamos 7 capítulos de retraso en Perdidos y estamos en un sinvivr sabiendo que ha acabado la serie.

Bueno, no nos destripéis el final que nos queda ya muy poquito. Por cierto, ya sabemos que nuestra sobri es lentejita, FELICIDADES!!!!!!!!

Un besazo a todos!!!!!!!!!!!!!!







Publicado por Jaime y Pau viernes, 28 de mayo de 2010 5 comentarios