Mostrando entradas con la etiqueta Brasil. Mostrar todas las entradas
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Para los que tengáis pensado visitar Brasil a corto plazo, os dejamos algunos datos prácticos que os pueden ser de utilidad que hemos aprendido en los casi 30 días que hemos pasado en este hermoso país. No son recomendaciones!! Simplemente se trata de lo que hemos vivido nosotros durante nuestro viaje.

a) Transporte

- Para movernos entre los distintos puntos que hemos visitado, hemos utilizado sobre todo el autobús. Se cogen en las estaciones de autobuses que hay en cada ciudad (en Brasil se llaman Rodoviarias) y los billetes se pueden comprar en algunas agencias de viajes. Para algunos trayectos es necesario comprar los billetes en la misma estación de autobuses, lo que resulta un problema porque no suelen estar muy céntricas. Muy pocas compañías permiten comprar los billetes por internet. Nosotros no hemos tenido que comprar los billetes con antelación, por lo que los comprábamos el mismo día que viajábamos, pero ojo si se viaja en temporada alta o los fines de semana.


En cada ciudad/estado suelen existir diferentes compañías que se encarga de hacer los distintos trayectos (Bomfim, Cruceiro,…). Además existen compañías grandes que hacen trayectos muy largos y que por lo tanto están presentes en muchos estados (Sao Geraldo).


En general, nos hemos llevado muy buena impresión de los autobuses brasileños, pero es cierto que se pueden dar muchas diferencias de precios y de calidad del servicio, de unas compañías a otras.


Rio de Janeiro – Porto Seguro (Sao Geraldo, 1.098 km) -> R$ 190 (76€)

Porto Seguro – Valença (Aguia Branca, 457 km) -> R$65 (26€)

Salvador de Bahia – Maçeio (Bomfin, 571 km) -> R$86 (34€)

Porto de Galinhas – Natal (Progresso, 348 km) -> R$60 (24€)


Hay que tener en cuenta que en la mayoría de estos autobuses, el baño está al final, por lo que en un trayecto largo puede oler. Otro punto importante, es el aire acondicionado. En algunos autobuses hemos pasado mucho frío, hasta con pantalón y manga larga. Finalmente comentar que no ha llegado ninguno puntual. Hemos sufrido desde una a cinco horas de retraso, por lo que no ajustéis los horarios en caso de tener un vuelo o algo así. En algunos casos se debe a obras en la carretera, averías del autobús (nos han tenido que cambiar de autobús dos veces por esto), pero en otros casos no. Creemos que no es que se retrasen, sino que están mal los horarios y son más optimistas que realistas.


- Dentro de las ciudades o para trayectos más cortos, hemos utilizado los autobuses de línea convencionales (en Brasil colectivos). Tienen un sistema de tornos muy incómodo si vas cargado con cuatro mochilas grandes y circulan a toda velocidad, así que mejor estar bien agarrado cuando se empiecen a mover. Los precios dependen de la ciudad y los trayectos, en Rio de Janeiro costaban R$2,20 (0,90€), pero hemos pagado desde R$1,80 (0,70€) en Salvador a R$2,80 (1,10€) en Recife. Si son rápidos o van al aeropuerto pueden ser más caros (R$4 (1,6€)) así que hay que fijarse antes de subirse.

En cada autobús van dos, el conductor y el de los malditos tornos que es el encargado de cobrar los billetes. Suele ser una buena idea decirle a este último dónde vas, para que te avise cuando llegues.


Un negocio muy extendido en Brasil son las furgonetillas que hacen trayectos muy similares a los autobuses. Si no te conoces la ciudad, es difícil saber qué furgoneta tienes que coger para ir donde quieres, pero suelen tener el mismo precio que los autobuses o incluso menos y son más rápidas. También van dos personas, el conductor y el que se encarga de cobra y de gritar por la ventanilla, en cada parada de autobús, el destino de la furgoneta.


b) Alojamiento


- Hemos dormido siempre en posadas, hostales y pequeños hoteles, en habitación doble, casi siempre con baño, e incluyendo el desayuno (en Brasil café da manha). En ciudades grandes, donde no está muy claro cuál es la mejor zona para dormir, o en caso de llegar tarde por la noche, o si es temporada alta, sí es recomendable reservar con antelación. En caso de llegar temprano (ojo que se hace de noche a las 17:00h) y a un sitio turístico pequeño, nos ha resultado mejor buscar posada al llegar. Es muy común que haya gente que por una propinilla te ayuda a buscar posada y se recorre contigo el pueblo e incluso negocia por ti. Nosotros decíamos el precio que queríamos gastarnos y el “guía” ya se encargaba de mostrarnos las posadas que se manejaban en esos números.


En general, están en buenas condiciones, pero su precio, su estado y sus prestaciones pueden variar mucho. La posada más cara en la que hemos estado ha sido la posada de Las Larangeiras (http://www.laranjeirashostel.com.br) en Salvador, R$106 (42€). Esta posada está en el barrio del Pelourinho, que es una zona un poco conflictiva, por lo que preferimos no escatimar. Por otra parte, hemos encontrado hostales muy económicos en ciudades más pequeñas como en Porto Seguro, hostal Las Palmas (http://www.hostelworld.com/hosteldetails.php/Las-Palmas-Hotel/Porto-Seguro/30964) que nos costó R$45 (18€).


Hay que tener muy en cuenta cuándo se va a ir a la posada, ya que en los sitios de playa, en temporada baja y entre semana, se pueden conseguir precios muy buenos ya que los hostales están casi vacíos. Por el contrario, en temporada alta (carnaval o enero y febrero), los fines de semana o las fiestas (a nosotros nos ha coincidido el puente de todos los santos), está todo hasta arriba de gente y los precios se disparan. En sitios grandes como Rio de Janeiro, siempre hay demanda y estas variaciones se notan menos, es siempre caro.


No hemos tenido que regatear como se hace en otros países, pero apretando un poco sí se pueden conseguir algunas pequeñas rebajas o mejores habitaciones.


c) Comida


- En este tema, puede haber muchas diferencias entre ir a unos sitios o a otros. Nosotros nos manejamos así:


El desayuno está incluido en el precio de la habitación, por lo que no hay mucho que pensar. En todos hemos encontrado café, zumos, y la mayoría tenían frutas (mango, papaya, piña,…) y bizcochos. En algunos hemos encontrado también huevos, crepes o sándwiches. La calidad también varía mucho de una posada a otra.


Para la comida solemos aprovechar el plato del día o los almuerzo ejecutivos, que son platos que rondan los R$10 (4€). También están muy bien los restaurantes de comida al peso. Consisten en un buffet en el que se elige lo que se quiere comer y se paga según el peso. Suelen rondar entre R$2 (0,8€) y R$3 (1,2€) los 100gr, así que un plato de 500gr te puede costar también sobre los R$10 (4€).


Para cenar hay muchas opciones. Nosotros solemos pedir algún plato para dos personas. Los precios dependen de la ciudad y del restaurante, pero un plato de picanha para dos personas, con su correspondiente guarnición, suele costar alrededor de R$50 (20€). Otros platos más modestos como el pollo tienen precios alrededor de R$35 (14€).


En cuanto a las bebidas, la botella de agua está a R$2 (0,80€), las latas de refresco a R$2,5 (1€) y mis preferidas, las botellas de cerveza de 600ml alrededor de los R$3,50 (1,4€). Las caipirinhas de Copacabana estaban a R$3 (1,2€), pero lo normal es que cuesten R$5 (2€) o más.


d) Visitas turísticas


- Nuestra ruta ha recorrido sobre todo ciudades muy turísticas, ya sea a nivel internacional como Rio de Janeiro y Foz de Iguazú, o a nivel nacional como Porto Seguro o Morro de Sao Paulo, por lo que en todos los sitios a los que hemos ido hemos encontrado opciones de visitas guiadas, excursiones o actividades orientadas a los turistas.


- Dentro de estas excusiones, hay algunas que se pueden realizar por tu cuenta, sin necesidad de contratar el paquete turístico, con lo que se pueden ahorrar unos euros. Esto es lo que hemos hecho para recorrer las grandes ciudades, utilizando los colectivos, y para visitar ciudades turísticas próximas, utilizando los autobuses locales. En general, la experiencia con los colectivos ha sido muy buena. Son fáciles de coger, baratos y rápidos, y preguntando te puedes manejar cómodamente. Por el contrario, para hacer excursiones más largas, en las que haya que desplazarse entre varias ciudades, no hemos tenido tan buenas experiencias. Los autobuses suelen tardar bastante más de lo que inicialmente te dicen (para hacer 69km entre Porto de Galinhas y Recife hemos tardado más de 2 horas), las zonas de interés turístico no siempre están cerca de las rodoviarias y además hay que tener en cuenta que a las 17:00h-18:00h se nos hacía de noche, por lo que tampoco contábamos con mucho tiempo. No sabemos cómo sería la experiencia con la visita organizada, pero por nuestra cuenta nos ha supuesto grandes madrugones, comer rápidamente y a veces tener que ver las cosas más deprisa de lo que nos hubiera gustado.


- Hay otras actividades que no queda otra que contratarlas, por lo que para hacer buceo o visitar en barco lugares alejados de la costa hay que contar con la oferta local. Los precios pueden variar mucho según el lugar y por ejemplo, en Porto Seguro costaba R$100 (40€) una inmersión de buceo, mientras que en Porto de Galinhas buceamos por R$70 (28€). En los lugares pequeños hay multitud de agencias que te ofrecen las actividades de la zona. Generalmente todas ofrecen lo mismo y al mismo precio.

- En cuanto a los precios de las excursiones:


Entrada al Cristo redentor (Rio de Janeiro): R$36 (14€)

Entrada al Pan de Azúcar (Rio de Janeiro): R$44 (17€)

Visita al arrecife de coral (Porto Seguro): R$40 (16€)

1h de tabla de Surf (Porto de Galinhas): R$20 (8€)
Visita Recife y Olinda (Porto de Galinhas): R$40 (16€)

Entrada al parque Nacional (Foz de Iguazú): R$21 (8,40€)

Ya os iremos contando lo que nos encontremos en los siguientes paises...

Publicado por Jaime y Pau lunes, 16 de noviembre de 2009 1 comentarios

Nuestra última parada en Brasil fueron las cataratas de Iguazú, que haciendo memoria y ahora nos parece imperdonable, estuvieron fuera de nuestra ruta durante unos días cuando tuvimos que replanificar el viaje.

Estábamos llegando a Iguazú en avión desde Natal, y cuando estábamos aterrizando en la ciudad pudimos ver que en mitad de la selva que rodea la ciudad había un punto en el que surgía una nube de agua. Empezamos a imaginarnos la fuerza del agua que debía haber en ese lugar para que se viera desde la distancia..... Esa misma mañana nos fuimos a ver las cataratas desde el lado Brasileño.
Al llegar al parque de Iguazú te montan en un bus y te acercan a la ruta por la que se tiene que hacer la excursión de las cataratas. Como es selva al principio no se ve nada porque los árboles tapan la visión, sólo se va avanazando por un sendero que está lleno de animales. Durante un buen rato estuvimos disfrutando de las enormes mariposas que había por allí y de los lagartos gigantes que se oían andar por las hojas caídas de los árboles que había al lado de la senda. A mitad de camino apareció un bicho que no habíamos visto nunca que es el coatí, nos dió un poco de miedo pero luego nos dimos cuenta que las cafeterías del parque estaban plagadas con estos bichos, que son como un oso hormiguero pero pequeño.

Al rato ya se empieza a oir el estruendo del agua, y en cuanto pasamos ya los últimos árboles que nos cubrían en la senda conseguimos verlas....... Delante de nosotros aparecían las cataratas, que caían en varias terrazas hasta el río formando una nube de agua que subía por encima de los árboles. Estábamos separados por el río pero el sonido del agua cayendo al río era ensordecedor. Jaime no dejaba de decirme: "Imagínate los primeros que vinieron aquí y vieron esto.... ".
Seguimos avanzando hasta que llegamos a la Garganta del Diablo, que es el salto mayor de todas las cataratas y tendrá una altura de unos 80 m. Hay pasarelas que están construídas para que vayas andando de forma paralela a la catarata a media altura pero hay puntos en los que se acerca mucho y con las nubes de agua que se forman allí salimos empapados.
Las vistas de las cataratas desde el lado Brasileño son preciosas, el paisaje es tan bonito que parece de mentira. Aun así al día siguiente decidimos volver a visitarlas pero esta vez desde Argentina. A la mañana siguiente nos cogimos un bus en Brasil que nos dejó en Argentina, y la verdad agradecimos el cambio de idioma.
A diferencia del parque brasileño, que tiene una única senda por la selva para ver las cataratas y se recorre en unas pocas horas, el parque argentino está lleno de recorridos con muchas pasarelas que te acercan a las cataratas y te pasas allí el día entero casi sin enterarte. Además hay varios puntos en los que con las pasarelas te metes prácticamente debajo de las cataratas. Acabamos el día visitando de nuevo la Garganta del Diablo pero desde una nueva perspectiva, estábamos arriba del todo de la catarata y daba vértigo asomarse porque se sentía caer el agua con tal fuerza que da un poco de miedo.
Con semejante espectáculo nos despedimos de Brasil, y dijimos adiós a la samba, las caipirinhas y los paseos por la playas de cocoteros.

Bueno familia, nos despedimos ya. Esperamos que todo vaya bien por allí, que aunque no escribamos mucho nos acordamos mucho de todos y siempre que podemos miramos el mail a ver si nos habéis escrito.
Muchos besoooooooooooooos

PD: Las fotos con Jaime de azul y yo con camiseta gris son las cataratas desde el lado de Brasil, con el cambio de modelito estamos en las cataratas vistas desde Argentina.

Publicado por Jaime y Pau domingo, 15 de noviembre de 2009 3 comentarios

Llegamos a Pipa, y llevamos ya 2.640 km recorridos de la costa de Brasil a golpe de bus!!!!! casi ná.....


Después de tanto tute nos acomodamos en este pueblecito, que nos recordaba al de las gallinas, pero un poco más turístico y con algún que otro español. Llegamos por la noche, asi que nos dejamos engatusar por el primer "guía" que te ofrece posadas por la calle, y aunque el precio no se ajustaba mucho a lo esperado al ver la posada decidimos quedarnos. Piscinita, una posada gigante con mucho mueble rústico y vistas al mar, y hamacas colgantes (que sigo sin saberme el nombre). Además el desayuno de los mejores, frutas tropicales, zumos naturales y ..... TORRIJAS!!!! Sí sí, se llamarán de otra forma mucho más exótica, pero eran torrijas que de esas nos hemos comido ya unas cuantas y las sabemos diferenciar. Además nos venían muy bien para coger fuerzas, porque por las mañanas nos íbamos a la playa de al lado, que es la playa de los golfinhos, a ver DELFINES!!!!!

Y además se veían muy de cerca, aunque tampoco son como los del acuario que juegan y se dejan tocar, pero estábamos nadando con ellos. No sabemos porqué a esa playa en particular van a cazar y no a la de al lado, suponemos que por la forma de la playa y las mareas les resulta más fácil pescar allí y todas las mañanas cuando la marea empieza a crecer se les ve perfectamente. La pega es que no nos podíamos quedar hasta que subiera del todo la marea porque para ir a la playa hay que atravesar por unas piedras y es peligroso volver cuando el agua ya empieza a cubrir.


El caso, que los delfines están allí nadando con la gente aunque no se acercan a más de 3 metros, salvo cuando están persiguiendo un pez que ahí lo mejor es que no te coja en medio porque te llevan por delante. De repente estaba uno tan tranquilo y se ve a un pez dando saltos en dirección a la orilla y una aleta llena de espuma a toda leche persiguiéndolo y pegando un salto al final para comérselo. Eso conseguimos verlo al lado un par de veces, y se ve perfectamente al delfín comiéndose en el aire al pez. En realidad, ya sólo el hecho de estar nadando con delfines en libertad era una gozada, y además si buceabas les oías hablar =;-0


Estuvimos 3 días en praia da pipa y toooooodas las mañanas nos íbamos a verlos, ha sido una de las cosas más increíbles de Brasil. La verdad es que luego el pueblo no tiene mucho para hacer, aparte de surf y la vsisita de unas playas en buggy (nosotros ya lo habíamos hecho en Dubai y tampoco nos llamaba mucho).


Después de nuestro retiro delfinario, teníamos reservado un vuelo para ir desde Natal (la ciudad más cercana con aeropuerto) hasta Iguazú con escala en Sao Paulo. Como siempre a nosotros nos pasa de todo y para ir desde Pipa al aeropuerto de Natal, que son 70 km escasos, estuvimos 4 horas danzando con autobuses de acá para allá. Menos mal que salimos con tiempo..... y el viaje al final bastante pesado, porque paramos en Sao Paulo a las 3 de la mañana y nos quedamos allí tirados 3 horas hasta coger el siguiente avión, y al final con tanto trajín casi no dormimos aunque yo me iba echando mis siestas donde podía.


Bueno familia, esto es todo por hoy. El próximo capítulo serán las cataratas de Iguazú, que ya las hemos visto pero no os adelantamos nada para así teneros enganchados hasta la próxima entrega.

Un beso muy fuerte,


Paula y Jaime

Publicado por Jaime y Pau viernes, 6 de noviembre de 2009 6 comentarios

Cuando salimos de Salvador teníamos pensado ir a Maceió a pasar unos días pero al final cambiamos de opinión en el último momento y seguimos subiendo por la costa hasta Porto de Galinhas. En realidad el bus no nos dejó allí exactamente, sino que se paró en un poblacho al lado de la carretera, y allá te las apañes. Lo bueno es que por todo Brasil existen las "Kombis", la furgo de scooby-doo, y te hacen los mismos recorridos que los buses pero más barato. A nosotros según nos vieron bajar nos acosaron, asi que no estuvimos perdidos mucho tiempo.

Una vez ya en Porto de Galinhas nos buscamos un hostalillo y nos dimos unavuelta para conocer el pueblo, que debe tener una estatua de gallinas cada 10 metros. Allí todo va de gallinas, las calles tienen pisadas de gallinas, la rotonda del pueblo en vez de tener una fuentecita o un monumento, tienen una gallina en medio, las cabinas de teléfono son gallinas gigantes y allí todo comercio que se precie tiene a la puerta una gallina customizada para hacer la correspondiente publi.
El pueblo antiguamente se llamaba Puerto Rico, y tenía mucho contrabando de esclavos que venían en los barcos escondidos en jaulas de gallinas. Al llegar al puerto, para que la gente supiera que había esclavos en el barco para comerciar se decía "hay gallina nueva en el puerto", por eso al final el antiguo Puerto Rico se acabó conociendo como Puerto de Gallinas.
A parte de la atracción de lo de las gallinas, la verdad es que el pueblo tiene unas playas preciosas y con tanto coral que se formas piscinas naturales cuando la marea baja un poco, asi que hay bastantes actividades montadas para hacer en la playa. Nosotros nos apuntamos a un buceo facilillo que bajaba a unos 10 metros y nos llevaba por los corales, lo único que tuvimos mala suerte y no sé si fue porque el mar estaba revuelto y movía mucho la arena pero no habría más de 2 metros de visibilidad, asi que yo lo pasé un poco mal intentando no perder al guía entre aquella neblina. Como al final no nos supo mucho nos quisimos alquilar una tabla se surf, y cuando empezó el chico a explicarnos cómo se hacía yo ya dejé a Jaime la tabla para él solito, y hubo unas cuantas veces que se puso de pie =;-0 (mi chico vale para todo).

Teníamos pensado ir desde Porto Galinhas hasta Recife y estar allí unos días, pero acabamos convirtiéndolo en una excursión de un día, por eso de que intentamos evitar las ciudades grandes y además en Porto estábamos muy a gusto. La excursión se hizo bastante pesada porque fueron dos horas de autobús para llegar, pero una vez allí la verdad es que te olvidas. La ciudad tiene muchos ríos y canales, de hecho se conoce como la Venecia Brasileña, y una zona de comercios con mucho puestecito de todo que da mucha vida a la ciudad. Recuerda un poco a Amsterdam, y es que durante una época la ciudad fue invadida por los holandeses que durante su ocupación la reformaron bastante y construyeron muchos canales y puentes.
Desde Recife nos hicimos una visita relámpago a Olinda, que está sobre colinas y conserva parte de su trazado urbano original, con antiguas iglesias barrocas y callecitas empedradas, y las casas todas de colores, una preciosidad. Lo único que en las playas hay tiburones, dicen que con una media de ataques superior a la de Australia =;-0

Seguiremos informando desde el fuerte,

Un beso a todoooooooooooooooooooooooooos

Publicado por Jaime y Pau 7 comentarios

Dejamos nuestro paraíso de Morro y nos cogimos un catamarán para llegar a Salvador, todo un espectáculo (yo me había tomado mi biodramina, que ha sido una de las mejores compras). A los 15 minutos de viaje estaba todo el pasaje agarrado a las barandillas de fuera para tomar el aire y con su correspondiente bolsita, muy bonito el paisaje, si. Al llegar salió todo el mundo escopeteado del barco.

Nosotros teníamos reservado hostal por esa zona, pero ni idea de las calles, así que preguntamos a un guía que nos acompañó por todo el centro contándonos un poco la historia del Pelourinho hasta que “casi” llegamos al hostal. Estábamos en la perpendicular a la calle de nuestro hostal, y nos dice José el guía que nos quedemos ahí que a la calle aquella baja él solito porque es peligroso, nosotros ojipláticos, y a esto que mientras él desaparece por la calle del inferno empieza a venir hacia nosotros un person que no tenía nada de buena pinta, nosotros pensando ya en hacer el chicken-run hasta que volvió a aparecer el bendito José. Total, que al hostal reservado y que habíamos pagado ya una parte le dimos por perdido y nos alojamos en otro que estaba en la inmediatamente paralela a la calle del inferno, pero que parecía ser un sitio más seguro y con más turistas, eso sí a precio de oro. Pasado el susto nos sentamos en el café del hostal con José a que nos contara un poco qué hacer por allí, pero teníamos vistas a la calle del inferno, y a esto que de repente por la calle aparecen unos policías con 4 chavales esposados, nosotros encantados de la vida.


Decidimos que al día siguiente nos mudaríamos a Barra, que es una zona residencial más tranquila, con su faro, su fuerte…. vamos, otra cosa. A pesar del canguele que pasamos esa mañana, de hecho nos vamos con la sensación de que hay que tener un poco más de cuidado incluso que en Río, hay cosas curiosas que visitar y la ciudad tiene mucha historia. A nosotros ya sólo el hecho de salir de los pueblos costeros que visitamos e ir a una ciudad grande nos impacta porque nos metemos en otro ritmo, y Salvador es la tercera ciudad más grande de todo Brasil. Está en una bahía y la construcción es escalonada, lo que al final hace que la ciudad esté dividida en dos zonas, la ciudad baja que es donde está el Mercado Modelo y el puerto con las casitas de pescadores, y la ciudad alta donde se sitúa el centro histórico y se conoce como el Pelourinho. Para ir de una zona a otra desde el Mercado Modelo se puede coger el elevador Lacerda, que es uno de los símbolos más representativos de la ciudad. En el Mercado Modelo hay más de 200 tiendas con ropa y figuritas para los turistas, y al salir están las señoras vestidas de bahianas que literalmente te cogen del brazo para que les compres (lo que sea), y los capoeiros. Una excursión que nos recomendó José fue la Iglesia de Bonfim, que es muy famosa porque dicen que se le piden 3 deseos y siempre se cumplen. Nosotros nos tiramos más de una hora en autobús para llegar, y al llegar desde fuera no impacta, pero por dentro es preciosa y con lo que te quedas ya helado es la sala que tienen al lado del altar, que la llaman la sala de los milagros, con pies, manos, piernas y cabezas (todas de muñecos) colgadas del techo y en las paredes fotos de fieles curados. Da bastante yuyu.

Esa misma mañana, después de la iglesia de Bonfim nos mudamos a Barra, pero tuvimos un poco de mala suerte con el hostal. Para empezar el baño era de esos que puedes ducharte, aflojar y lavarte los dientes todo en uno, vamos que no tenía plato de ducha y había un desagüe en mitad del suelo, y Jaime se encontró una cucaracha tamaño gigante.

Aparte de esto, que no deja de ser anecdótico y puede pasar en cualquier sitio, Barra era una zona bonita con mucha casita baja, y con bastante vidilla sobre todo en el paseo marítimo, con mucho restaurante y turistas, y al final estuvimos a gusto. De hecho las playas están bastante cuidadas y hay muchos puntos de buceo aunque un poco caros, nosotros al final nos cogimos nuestras gafas a ver si veíamos algo y cuando estábamos volviendo a la orilla nos encontramos metidos en un banco de peces de esos gigantes que ni siquiera nos dejaba ver el fondo, una pasada.

Seguiremos informando, un beso a todooooooooos

Paula y Jaime

Publicado por Jaime y Pau jueves, 5 de noviembre de 2009 2 comentarios

Aunque ya ha pasado más de una semana desde que estuvimos allí, recordamos la isla de Morro de Sao Paulo como uno de los sitios más paradisiacos de los que hemos estado en Brasil, y eso que desde Morro ya hemos estado en unos cuantos sitios. Llegar allí fue un poco odisea, salimos desde Porto Seguro en un bus que sólo tenía un horario y había que cogerlo a las 8 de la tarde y llegar a Valença a las 4 de la mañana, y una vez en Valença esperamos en el puerto hasta las 8 de la mañana para coger el barco para ir a Morro. No teníamos dinero en efectivo, no funcionaban los cajeros automáticos, no teníamos hostal reservado…. momentos de stress que se nos olvidaron totalmente cuando empezamos a ver la islita desde el barco.

Nos habían dicho que en este sitio te agobian bastante a la llegada al puerto, para que cojas hostal o te apuntes a las excursiones…. Y es cierto, ya en el barco hubo dos tìos que nos estuvieron dando la tabarra y conseguimos darles largas, pero al llegar al puerto te ves a 10 tíos con carretillas acosándote…. Y tú diciendo “no, no, no” porque nos sale ya de forma instintiva pero pensando …..y esto para qué es???? Son los taxis, que como se quiere preservar la naturaleza de la isla no se admiten demasiados aparatos con motor y los transportes se hacen o montado en burro o andando con las mochilas metidas en una carretilla-taxi. Al final la gente se acaba cogiendo lo de la carretilla porque hay 4 playas en el pueblo, todas seguiditas, y claro al llegar a la cuarta, que debe estar a una hora andando, cargando con el equipaje estás que te mueres. Nosotros no cogimos ni carretilla ni burro ni ná de ná, y sudamos tinta sólo para salir del puerto con nuestras mochilas Coleman J. Al final, nos hicimos coleguillas de José, un guía de allí, y nos recomendó un hostal en la primera playa que, no sé si fue porque el hostal era bonito o porque estábamos a punto de echar la última papilla, nos pareció perfecto. Al final acertamos, ha sido uno de los hostales más acogedores y todas las mañanas al despertarnos veíamos desde la cama el mar con las típicas palmeras y los chavales haciendo surf =;-0


En la isla está el pueblecillo, porque no es pueblo sino pueblecillo, con las calles sin asfaltar y llenas de arena de playa y todo posadas, restaurantes y tiendas de ropa y surf para los turistas, que además suelen ser gente joven porque Morro está bastante orientado a la juerga padre. De hecho las 4 playas las tienen organizadas así: la primera, que es la que está cerca del pueblo, es para los que quieren tener todo a mano o bien no podían más con las maletas y decidieron no seguir, la segunda es la del cachondeo y los que se dedican a la fiesta por la noche (nosotros no, aunque la primera noche parecía que teníamos la fiesta de la playa metida en la habitación), la tercera está un poco más alejada d la civilización pero cerca del cachondeo, y la cuarta ya es para retiro yóguico porque no hay nada más que selva.


En la isla no había mucho que hacer, vamos que el que no quiera playa que no vaya, así que nos dedicamos a la vida contemplativa. Nos recorrimos las 4 playas y nos pasamos horas haciendo snorkel. Al final una mañana nos alquilamos un kayak, que por 20 reales (8€) te lo dejan una hora, pero el hombre se enrolló y nos dejó más tiempo. La verdad es que da gusto con los brasileros, en general nos llevamos la sensación de que es gente muy abierta, en seguida se ofrecen para ayudarte y nos han tratado muy bien. El caso, que con lo del kayak nos metimos bastante profundo en el mar y lo dejamos atado a una roca, nos pusimos nuestras gafas y a bucear… y fue una pasada. Nosotros nos hemos sacado el curso de buceo pero hemos salido 4 veces al mar y hemos visto algún pez en Calpe, pero llegamos aquí y vimos peces de colores, y flipamos. Había unos que eran morados y naranjas, otros con rayas amarillas….. nos lo pasamos increíble la hora aquella.


Ese mismo día coincidió en que era fecha especial y estábamos de celebración así que nos pegamos un homenaje con la cena y pedimos “camarao”, que viene a ser la gamba de toda la vida pero ni punto de comparación con la de Galicia, sabía a gamba pero más bien poquinho, aunque con el jugo de lima tiene su aquél (sino, mirad las fotos de cómo quedó el plato de camarao). Al final tuvimos que ir a comprobar si la fiesta que no nos dejó dormir la primera noche era para tanto J

Seguiremos informando,

Muchos Besoooooooooooooos!!!!!

Publicado por Jaime y Pau 3 comentarios

Holaaaaaaaaaaaaa!!!!

Qué tal por Spain con esos 5 graditos y lloviendo???? Nosotros nos estamos desintegrando del calor...

Hemos pasado 3 días en Porto Seguro que han sido un poco más relajados que en Río, y eso que no hemos parado de hacer excursiones. El pueblo es precioso, con casitas bajas y cada una de un color, de hecho se considera patrimonio histórico y no se permite la construcción de casas con más de 3 plantas.

Como el día que llegamos era el cumple de Jaime, a pesar de estar bastante reventados después del viaje de 20 horas en bus, salimos al paseo a ver si encontrábamos un restaurante y celebrarlo con una cena en condiciones que no fuera hamburguesa de picanha. Preguntamos por la zona de restaurantes y están todos en el paseo marítimo que se llama la "pasarela del alcohol", porque en frente de los restaurantes se montan unos tenderetes tipo rastrillo que te preparan cócktails con futas :), y el ambientillo está muy bien.

Al final encontramos un restaurante fenomenal, en un sitio más apartadillo, pedimos picanha, para variar pero otra modalidad y a lo bajini le dije al camarero que era el cumple de Jaime y que trajera al final de la cena un postre con una velita, pero no me debió entender porque en el postre trajo una copa de vino vacía, eso sí, con la vela. El brasilero no se me da muy bien.... de momento.

Lo mejor del pueblo son las playas que tiene, 85 km para ser más exactos, y el Arrecife de Fora que al final nos decidimos a visitarlo y mereció la pena. Es una barrera de coral con piscinas naturales que sólo puedes ver cuando la marea está baja, así que te llevan a las 8:30 de la mañana allí pero al día siguiente el barco sale media hora más tarde por el flujo de las mareas. Es precioso pero como llegan todos los días 3 barcos con centenares de turistas y algunos se salen de los límites marcados y se meten en el área protegida cada vez hay más zonas con coral muerto. De todas maneras conseguimos ver varios tipos de coral y Dollis, la amiga amnésica de nemo =;-0
Al día siguiente nos pegamos una pateada por la playa hasta Arrajal de Ajuda, 6 km andando eh??? Las vistas increíbles, km y km de playa de típica postal, con palmeritas y en algunos tramos desiertas, pero cuando ya llegamos al pueblo fué una pasada. Es como un pueblo de dibujos animados, con callecitas pequeñas llenas de árboles y tiendas súper bonitas y de colorines, parecía un escenario de una peli de Disney para turistas. De ahí nos cogimos un bus hasta Trancoso, que ya empieza a ser un pueblo un poco más auténtico, bastante perdido de la mano de Dios, y la plaza central del pueblo.... una preciosidad!!! Una zona totalmente verde, con puestos de comida y tiendas en los laterales y al final una iglesia blanca con el mar de fondo. Comimos allí en un sitio bastante casero que tenía como 20 cacerolas de comida distinta, y acabamos yendo a las playas del pueblo, más bonitas incluso que las de Arrajal.
Hoy nos vamos a Valença en un bus durante la noche, llegaremos allí de madrugada y en cuanto podamos nos cogemos el ferry que lleva a Morro de Sao Paulo.

Seguiremos informando, besos a todos!!!!!!!!!!!!!!!!!


Paula y Jaime

Publicado por Jaime y Pau miércoles, 21 de octubre de 2009 16 comentarios

Hola familia!!!!!!

Qué tal todo????? Nosotros despidiéndonos ya de Río.... nos da pena porque ya nos habíamos acostumbrado al ritmo carioca.

Nos ha gustado mucho la ciudad, y nos la hemos pateado a fondo. Para sorpresa de muchos nos hemos estado levantando a las 6 de la mañana (hora local) y a las 8 de la tarde estábamos K.O. La pena es que nos ha hecho un tiempo regulín, nos ha llovido un par de días y la mayor parte del tiempo estaba nublado, pero aun así ha hecho bastante calor. De hecho durante el día ni nos enteramos pero por la mañana al vestirte está la ropa húmeda y los bañadores no se secan jamás en la vida.
No sabemos si será del calor o de las excursiones que nos duraban todo el día pero comemos tres veces más de lo normal, tenemos en frente del hostal un barecillo y para comer y cenar caen unas hamburguesas de picaña y un batidito de frutas para contrarestar calorías y a ver si con un poco de suerte se nos pega un poquito de los cuerpazos de los locales!!!! Se podría decir que el 80% de la gente se cuida y se nota pero no es para tanto, pero el otro 20% es ESCULTURAL!!!!.
Parece que la gente en cuanto tiene un momento libre se baja a la playa y la mayoría hacen deporte, desde los más enanos con los corchos cogiendo olas hasta abuelos de 70 años jugando al voley. De hecho nosotros nos reservamos una mañana para intentar pillar olas con el corcho y había al lado tres niños que se descojonaron de nosotros, estuvimos media hora y nos volvimos al hotel.

En cuanto a lo que se lleva en la playa, para los chicos el slip (o fardahuevos ;-0) y para las chicas, da igual que seas alta, baja, gordita, delgada.... que aquí hay que enseñar cacha y tooooodas llevan bikini-tanga., hasta las niñas de 14. Lo que hacen las modas....

Otra de las cosas por las que es famoso Río y que nos parece más un mito que una realidad es el tema de la seguridad. Es verdad que hay pobreza y es girar un poco la vista a un lado y ves la ladera de la montaña con un montón de favelas, pero hemos andado bastante por las calles y se ven mendigos, igual que en Madrid, que te piden dinero y al decirles que no se marchan. Lo que es chocante es ver que la mitad de esos mendigos son niños de 5 años en adelante, pero no son para nada problemáticos. Hay que tener cuidado con las calles por las que te metes y tener cuidado de que no te anochezca cuando estás lejos del hotel, pero con ciertas medidas de seguridad básicas no tiene porqué pasarte nada. Ahora, eso sí, casi todos los coches van con los cristales tintados y todas las casas tienen valla.

Bueno, antes de despedirnos, mención especial a los autobuses de Río.... Si nos quejamos de los de Madrid, que te meten el morro sí o sí, tenéis que venir aquí. Aquí los autobuses adelantan a los coches y todos los asientos tienen una almohadilla en la parte de la cabecera para que al frenar no te quedes sin piños, el traqueteo de la montaña rusa es un paseo en comparación con esto.

Nos tenemos que despedir ya que tenemos por delante un viaje en autobús de 18 horas hasta Porto Seguro y hacemos noche en carretera, asi que nos vamos ya a la terminal de autobuses hasta nuestro próximo destino. Os echamos mucho de menos y empezamos a notar un poco la falta de comodidades, pero nos lo estamos pasando genial y Jaime está falando portugués, asi que tudo va bem.

Besos a todos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

PD: Gracias por los comentarios, cuando tengamos de nuevo habitación intentaremos contestaros a todos, os queremos!!!!!

Publicado por Jaime y Pau sábado, 17 de octubre de 2009 10 comentarios

Ya estamos en Brasil!! Con un viaje de 24h a nuestras espaldas, pero hoy dormimos en Copacabana. Estamos en un pequeño hostal a un par de manzanas de la playa. Hoy aprovecharemos para descansar del largo viaje y coger fuerzas para nuestro primer día en Río.

Publicado por Jaime y Pau martes, 13 de octubre de 2009 13 comentarios